“El desafío es permanecer humanos”: Juan Pablo Cosentino y la era de la inteligencia artificial
Cuando la inteligencia artificial responde todo, lo que se vuelve escaso es otra cosa: el criterio para elegir entre tantas respuestas. Esa es la advertencia central de Juan Pablo Cosentino, profesor asociado y director académico del área Operaciones y Tecnología del IAE Business School y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral, en una entrevista con Estacionline durante FARO, el evento de AgroActiva.
Estudiar sigue teniendo sentido, pero cambia para qué
La primera pregunta es la que se hacen miles de estudiantes: si las máquinas resuelven, ¿tiene sentido estudiar? Cosentino sostiene que sí, pero que cambió el objetivo.
“Hoy uno entra a estudiar una ingeniería pretendiendo desarrollarse profesionalmente en cinco años de algo que probablemente sea distinto o no exista”, plantea. Las industrias, dice, buscan personas aptas al cambio y les proponen desarrollar una capacidad concreta, pero esa capacidad ya tiene fecha de vencimiento.
Por eso las carreras se están rediseñando. En la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral decidieron cambiar el esquema: una formación general primero y un destino que se elige con el tiempo, no al momento de entrar.
Lo que se volvió escaso según Juan Pablo Cosentino
Acá aparece la idea que ordena toda la charla. Antes, construir una buena pregunta llevaba tiempo y ese tiempo era parte del aprendizaje.
“Cuando abundan las respuestas de la mano de la IA, lo que se hace escaso es el criterio para seleccionarla”, afirma.
El riesgo no es solo individual. Cosentino describe la inteligencia artificial como un amplificador de la cognición humana, con una salvedad importante: amplificar no es razonar bien. “Donde haya mucha gente eligiendo la respuesta incorrecta, el problema se amplifica”, advierte.
Nadie eligió hacia dónde va
Consultado sobre el rumbo de la tecnología, es franco: no lo sabe, y cree que nadie lo sabe del todo. Hay intereses geopolíticos y corporativos empujando una carrera que la sociedad no votó.
De ahí la tensión que describe: no haber sido consultados y, al mismo tiempo, temer quedarse afuera. “No debemos caer en la tentación de correr desesperadamente detrás de ellos por miedo o por esnobismo”, sostiene.
Para nombrar esa incomodidad recurre a la encíclica Magnifica Humanitas, del papa León XIV. Y de ahí sale la frase que da título a la entrevista: “Acá el desafío es permanecer humanos en esto”.
Primero el para qué, después el cómo
El cierre es más práctico y apunta a quienes toman decisiones en empresas y organismos. Antes de preguntarse cómo implementar inteligencia artificial, dice, hay que preguntarse para qué.
Cualquier implementación seria, según él, “tiene que tener una claridad en el propósito, una claridad en el diagnóstico y una claridad en una hoja de ruta”. Y celebra que cada vez más decisores empiecen por ahí y no por la moda.
Entrevista: Sebastián Villalba Viña · FARO, 7 de octubre de 2026