La Trastienda: arranca la carrera por la intendencia de Rosario
Dos aspirantes son del riñón del intendente actual; el alfil del gobernador; un hombre del PRO, un comodín de oro y las cartas que todavía guarda el socialismo; son algunas de las opciones que baraja Unidos de cara a la pelea por la intendencia de la ciudad más grande de Santa Fe.
Un asiento muy deseado
El mundial terminó y, mientras el segundo semestre de 2026 avanza a toda máquina, la política empieza a pensar en las elecciones del año que viene. Es en este contexto que uno de los sillones más cotizados de la provincia, el del Palacio de los Leones, empieza a registrar sus primeros aspirantes, especialmente entre los que pertenecen al oficialismo local: hablamos, claro está, de Unidos para Cambiar Santa Fe.
Una de las actrices con mayor relevancia en este escenario es María Eugenia Schumck, nada más y nada menos que la presidenta del Concejo Municipal de Rosario y parte del triunvirato de poder rosarino, que completan el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, y el propio intendente Pablo Javkin. Esta alianza, originada en las filas del reformismo radical, les permitió a los dirigentes ocupar todos los espacios de poder relevantes de la ciudad. Sin embargo, tras dos mandatos de Javkin en Rosario y rumores de una constante erosión en la relación entre el Concejo y el Palacio de los Leones, la concejala fue muy tajante respecto a su futuro político y confirmó sus intenciones de competir por la intendencia dentro del frente Unidos. Fue categórica al cerrar la puerta a repetir su rol actual en el Concejo Deliberante, al afirmar de manera repetida y enfática en una nota en Cadena 3: “Yo concejal no voy a volver a ser, eso sí quedó claro”. Al ser consultada sobre si buscará la intendencia, reconoció abiertamente: “Obviamente soy una de las posibles candidatas el año que viene en Unidos”.
Sin embargo, de los perfiles que rodean a la actual gestión, se anota también un ladero de Javkin que fuentes cercanas a él estiman como un “backup” por si Pablo no quiere jugar. Estamos hablando de Ciro Seisas, senador del departamento Rosario, ex concejal y antiguo conductor del noticiero más importante de la ciudad. Ciro, totalmente identificado con el proyecto de CREO —el espacio político del propio intendente—, buscaría retener su banca en el Senado provincial, pero no descarta suceder a su jefe político. Últimamente se lo ha visto muy activo reforzando su capilaridad y despliegue territorial, apoyándose principalmente en el aparato del propio CREO y del Partido Demócrata Progresista rosarino.
Los amarillos también juegan
Otro que ya proclamó a los cuatro vientos su deseo de gobernar la ciudad fue el actual secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini. Tras su paso por el gobierno nacional coordinando el Plan Bandera y su posterior desembarco en la gestión provincial, el histórico dirigente del PRO santafesino declaró en una entrevista con el concejal Pablo Gaviria: “Tengo ganas de ser intendente de Rosario, me encantaría… sería un honor”. Al ser consultado sobre si se ve compitiendo en una interna, respondió con un contundente “sí, totalmente”. En la misma nota, pese a que aclaró que la prioridad absoluta es que Rosario no retroceda y que Unidos construya un proyecto político potente, dejó una declaración sumamente interesante respecto a un tercer mandato de Pablo Javkin: “A priori yo diría que no es lo ideal”.
Unos viejos conocidos
El tercer socio mayoritario de Unidos, que tiene muchas ganas de recuperar el poder en Rosario, es el partido de la rosa. El socialismo salió a la cancha con un spot publicitario que juega con las siglas PS para resaltar conceptos como “Política que Sana” (vinculada al HECA y CEMAR), “Política que Sueña” (asociada al Tríptico de la Infancia) y “Política que Siembra” (relacionada con el Museo de la Memoria): un intento muy obvio de revalorizar 28 años de administración municipal (1989-2019) y proyectar una agenda para la disputa de la intendencia en 2027. Sin embargo, este recuerdo de tantos años de gestión continua puede ser el mismo factor que le juegue en contra. ¿Los nombres? No hay nada concreto todavía. Se sabe que Lionella Catalini, diputada provincial, tiene muchas ganas de ocupar ese espacio, pero otras cabezas pensantes del socialismo evalúan a la propia Clara García, aunque ella seguramente deberá jugar por un espacio más concreto en la Legislatura para conservar su asiento como presidenta de la Cámara.
El comodín de Unidos
Sucedió un hecho puntual y muy interesante durante la inauguración del Santa Fe Business Forum: una docena de periodistas se abalanzaron sobre la senadora nacional Carolina Losada, ante la celosa mirada de diversos funcionarios, y entre las muchas preguntas que le formularon estuvo la consulta sobre una posible candidatura a la intendencia de Rosario. Losada declaró que hoy no está pensando en ningún tipo de candidatura. Sin embargo, según información a la que pudo acceder La Trastienda, diversas mediciones ubicarían a la senadora radical como la dirigente con la segunda mejor imagen de toda la provincia, apenas por detrás del gobernador Maximiliano Pullaro. En este sentido, la figura de Losada adopta gravedad propia y se transforma en una opción para prácticamente cualquier cargo electivo de 2027, desde encabezar una lista de diputados provinciales hasta ser compañera de fórmula del propio Pullaro o una opción competitiva para la intendencia. Un verdadero comodín para Unidos.
El candidato del gobernador
Maximiliano Pullaro tiene su propio postulante para el Palacio de los Leones, y se trata nada más y nada menos que del ministro de Producción, Gustavo Puccini. Puccini es amigo íntimo de Pullaro y parte de su círculo de confianza. Cuando la imagen del intendente pasaba por horas bajas y la sucesión parecía un asunto inconcluso, el mandamás de Unidos comenzó a promover a su alfil, que compartió agenda en distintos momentos con Javkin y se mostró en buena sintonía con él. El principal problema de Puccini es su desconocimiento: si bien ocupa una cartera clave y es una pieza fundamental de la gestión provincial, no es oriundo de la ciudad y su paso por la política rosarina es prácticamente inexistente.
¿Y Pablo?
Hay un tema de Fito Páez, ícono absoluto del cancionero rosarino, que habla de no saber bien hacia dónde va la propia vida, y de sospechar que el otro tampoco lo sabe mejor que uno. Esa incertidumbre debe estar sonando fuerte últimamente en la cabeza de cierto actor gravitante de la política rosarina. Porque con todos estos nombres dando vueltas, hay un factor fundamental que puede volver obsoleta media carrera sucesoria antes de que arranque de verdad: qué va a hacer el propio Pablo Javkin. El intendente, que encara el final de su segundo período y ha visto momentos turbulentos en su gestión, disfruta hoy de una primavera gracias al descenso en los números de homicidios y a un despegue en la gestión focalizado en obras de infraestructura clave en diversos barrios rosarinos, además de la llegada de los Juegos Sudamericanos, que vistieron de gala a la ciudad de cara a recibir a deportistas de todo el Cono Sur.
Si bien muchos codician su puesto, la prioridad siempre la va a tener él, ya que los propios aliados descartan que triunfaría cómodamente en una PASO. El interrogante aparece por otro carril: el otro fantasma que sobrevuela es Juan Monteverde, el candidato que ya lo desafió una vez. ¿Podrá batirlo por segunda vez?
Un estudio reciente de Innova indica una recuperación de seis puntos porcentuales en su imagen, que lo acomoda en unos 43 puntos de aprobación: números realmente conmovedores para encarar la búsqueda de un tercer mandato. Todos juegan a la sucesión, sí. Pero para ocupar el trono del rey, primero el trono debe estar vacante.