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Piden trasladar a una capilla de Rosario los restos de la monja que podría ser la primera santa de la ciudad

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María de Lourdes del Santísimo Sacramento, la religiosa que podría ser la primera santa rosarina

María de Lourdes del Santísimo Sacramento, la religiosa que podría ser la primera santa rosarina

Murió hace 38 años y su historia todavía genera devoción en Rosario. Se llamaba María de Lourdes del Santísimo Sacramento y pasó más de medio siglo de vida religiosa en la ciudad. Ahora la Orden del Verbo Encarnado pidió al Concejo Municipal autorización para trasladar sus restos desde el cementerio El Salvador hasta la capilla del Colegio Verbo Encarnado, en La Paz 526, donde desarrolló buena parte de su vida.

El pedido no es un requisito para que avance la causa de beatificación: es una decisión de la congregación, que busca que los restos estén en un lugar más digno y en el espacio donde la religiosa vivió y fue conocida durante décadas.

Quién fue María de Lourdes

Se llamaba Mayorina Josefa Para Scaglia. Nació el 13 de junio de 1900 en Carlos Pellegrini, provincia de Santa Fe. Durante su juventud trabajó junto a sus padres en tareas rurales y, tras la mudanza de la familia a Gálvez, se desempeñó como modista. En 1931 fundó, junto a otras mujeres, la Asociación del Apostolado de la Oración.

A los 31 años ingresó al Monasterio del Verbo Encarnado y del Santísimo Sacramento. Llegó a Rosario en 1936 y al año siguiente realizó su profesión perpetua.

En el Colegio Verbo Encarnado ocupó prácticamente todos los oficios: fue despensera, cocinera, encargada del comedor, enfermera, portera, maestra de párvulos y responsable de las alumnas pupilas mientras funcionó el internado.

Nunca fue superiora de la comunidad. Según la documentación reunida en la causa, su vida estuvo marcada por la humildad, el servicio y una existencia alejada de la ostentación. Murió en Rosario el 6 de junio de 1988, después de 54 años de vida religiosa.

Retrato de María de Lourdes en el Colegio Verbo Encarnado.
Retrato de María de Lourdes en el Colegio Verbo Encarnado.

El “rumor de santidad”

El camino hacia los altares no empezó con un expediente eclesiástico. Según la congregación, se inició entre quienes participaron de su velatorio, realizado en la capilla del colegio.

Después de su muerte empezó a circular lo que dentro de la Iglesia se conoce como un “rumor de santidad”: quienes la habían conocido comenzaron a hablar de ella como una persona santa y a encomendarse a su intercesión. Los primeros fueron, sobre todo, integrantes de la comunidad educativa.

Con el tiempo aparecieron testimonios de personas que aseguraban haber recibido favores tras encomendarse a ella. Esos relatos dieron lugar a una investigación sobre su vida y, después, a la causa de beatificación.

Una precisión sobre los milagros

La Iglesia no reconoció esos episodios como milagros. Dentro de la causa figuran como testimonios de “gracias” o “favores” recibidos por personas que dicen haberse encomendado a María de Lourdes.

Para que un hecho sea considerado milagro dentro de un proceso de beatificación debe atravesar una investigación específica y ser reconocido formalmente por la Iglesia.

En qué etapa está la causa

La causa de beatificación y canonización comenzó formalmente en Rosario en 1998, diez años después de su muerte, y tuvo apertura oficial al año siguiente. Desde entonces se recopilaron documentos históricos, fotografías y testimonios de personas que la conocieron, incluidas declaraciones llegadas de otros puntos del país y del exterior.

Según explicó la congregación, el trabajo documental de la etapa histórica diocesana ya está terminado. El próximo paso es pedir el cierre de esa fase para enviar todo el material a Roma, donde lo analizará el organismo de la Iglesia encargado de las causas de los santos.

El proceso tiene todavía varias instancias por delante: una eventual beatificación y una posible canonización posterior dependen de esas evaluaciones.

Capilla del Colegio Verbo Encarnado en La Paz 526, donde se propone trasladar los restos.
Capilla del Colegio Verbo Encarnado en La Paz 526, donde se propone trasladar los restos.

Cómo sería el traslado

La congregación ya cuenta con la autorización del arzobispo de Rosario, Eduardo Martín, para que los restos sean sepultados dentro de la capilla. Falta la excepción municipal que permita concretar el traslado, que es lo que ahora se tramita en el Concejo.

La idea es realizarlo en marzo de 2027, coincidiendo con la fiesta titular de la congregación, el 25 de marzo, día de la Anunciación. Antes serán necesarios trabajos de infraestructura en la capilla, por lo que se aprovecharían diciembre y enero, cuando el colegio tiene menor actividad.

La congregación también busca que el traslado coincida con el cierre de la fase diocesana de la causa.

Así, casi cuatro décadas después de su muerte, la capilla donde fue velada en 1988 podría convertirse en el lugar donde descansen sus restos.

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