Rosario tendrá un catálogo oficial de librerías independientes con sello propio
Lectores en una librería de Rosario durante la Noche de Librerías. Foto · Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario
El Concejo aprobó este jueves una ordenanza que crea un catálogo oficial de librerías con labor cultural sostenida. Tendrán un distintivo oficial y podrán sumarse a programas municipales. La norma aclara que no trae subsidios ni exenciones.
El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves 1 de octubre una ordenanza. Crea el “Catálogo Municipal de Librerías de Interés Cultural”. Es un registro permanente de librerías independientes que, además de vender libros, sostienen una tarea cultural en la ciudad. Las que ingresen recibirán un distintivo oficial para mostrar en el local. La norma salió del expediente 281507, de la concejala Alicia Pino. Todavía debe ser promulgada.
Qué es el catálogo
La ordenanza lo define como un instrumento para “identificar, reconocer, promover y fortalecer” a las librerías independientes. Deben acreditar una labor sostenida a favor de la lectura y la bibliodiversidad. También de la difusión del conocimiento y la vida cultural de Rosario. La autoridad de aplicación será la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad.
Entre sus objetivos figuran reconocer el aporte de las librerías. Buscan promoverlas como espacios de encuentro y formación. También favorecer a las editoriales independientes, regionales, universitarias, cooperativas y autogestivas. Además, impulsar a los autores y autoras de Rosario y la región.
Qué hay que cumplir para entrar
Para incorporarse, una librería tiene que reunir cinco condiciones:
- Contar con habilitación municipal vigente.
- Tener como actividad principal la venta de libros nuevos.
- Acreditar al menos doce meses de funcionamiento.
- Desarrollar actividades permanentes o periódicas de promoción de la lectura, difusión cultural, formación de lectores o acompañamiento a la producción editorial.
- Promover la circulación de autores, editoriales y producciones regionales, nacionales e independientes, para favorecer la diversidad editorial.
La reglamentación deberá definir qué documentación y qué mecanismos servirán para acreditarlo.
Un consejo con las librerías adentro
La ordenanza crea además un Consejo Consultivo Asesor Honorario. Funciona en el ámbito de la Secretaría de Cultura y Educación. Evaluará las solicitudes de ingreso, propondrá criterios para actualizar el catálogo y formulará recomendaciones para fortalecer a las librerías. Podrá integrarse con representantes del Departamento Ejecutivo y de la Cámara Argentina de Librerías Independientes (CALI), en igual número. También puede sumar universidades, bibliotecas, editoriales independientes, asociaciones de escritores y otras instituciones del libro y la cultura. Todo eso será según lo que determine la reglamentación.
Qué ganan y qué no
Las librerías incorporadas podrán participar de programas municipales de promoción de la lectura. En las condiciones que fije la reglamentación, también podrán sumarse a actividades culturales, circuitos turísticos y ferias del libro. Podrán sumarse también a acciones educativas y campañas de difusión vinculadas al libro. El municipio deberá además diseñar un distintivo oficial. Puede ser un sello, una oblea u otro elemento para identificar a los locales. Además, deberá mantener actualizado el catálogo con difusión pública.
El artículo 7 pone un límite expreso. Estar en el catálogo no implica, por sí mismo, beneficios económicos, subsidios ni exenciones tributarias. Eso no impide programas específicos que se puedan crear más adelante con otras normas.
Quiénes lo pidieron y qué cifras dieron
El proyecto se trabajó con el sector. Cuando la comisión de Cultura del Concejo le dio despacho favorable, a principios de septiembre, escuchó a dos referentes. Son Carolina Elorza, de la librería Mal de Archivo, en representación de CALI. Y Martina Mainelli, secretaria de la Cámara de Librerías Independientes de Rosario (CALIR). Elorza planteó que “las librerías son más que comercios, somos parte de la cultura de cada localidad”.
Mainelli aportó los números del sector. En Rosario hay 22 librerías independientes, 27 editoriales, entre 12 y 15 librerías de usados y 3 cadenas. Lamentó, además, que en los últimos tiempos hayan cerrado tres librerías. Las dos referentes explicaron que la iniciativa busca formalizar algo que se viene consolidando desde hace años. Las librerías son agentes culturales, con presentaciones de libros, charlas y clubes de lectura. También reafirmaron la vigencia de la ley del libro, votada en 2001. Esa ley permite que un libro tenga el mismo precio en todo el país.
Otras señales para el sector
La ordenanza se suma a otra que instituyó el 2 de agosto como Día Municipal de las Librerías Independientes. Ese día homenajea la apertura de la Librería Americana, la histórica Librería Longo de Sarmiento 1173, en 1908. Y llega a pocos días de la Feria Internacional del Libro de Rosario. Se hará del 8 al 18 de octubre en el Cultural Fontanarrosa. Tendrá stands de librerías y editoriales locales y de todo el país.
Qué falta
La ordenanza todavía tiene que ser promulgada. Después, el Ejecutivo deberá reglamentarla: definir cómo se acredita cada requisito, integrar el Consejo y diseñar el distintivo. Recién entonces las librerías podrán empezar a pedir su lugar en el catálogo.