Volvió el hijo pródigo: Di María y un regreso que hizo llorar a todos
No hizo falta que hablara demasiado. Apenas 22 palabras y se quebró. Las lágrimas de Ángel Di María dijeron lo que las palabras no alcanzaban: el peso emocional de volver al club de su vida.
Este 7 de julio quedará tatuado en la memoria de Rosario Central. El campeón del mundo volvió al Gigante, al barrio, a la camiseta que siempre llevó en el alma. Y lo hizo con un objetivo claro: “Ser campeón”.