La municipalidad lanza planes de pago para deudas de TGI
La municipalidad lanza planes de
En comunicación con #DeNuevo Martín Papini, Secretario de Gobierno Municipal.
A partir de hoy comenzaron a regir dos tipos de planes para pago de deudas, según informó Martín Papini, comenzarán a llegar las intimaciones e invitaciones para el pago de las mismas.
En el primer programa, cuenta Martín, “van a entrar 1500 cuentas que adeudan al municipio mas de 50mil pesos en ese caso generalmente estamos hablando de grupos inversores que se han enriquecido a costa de las finanzas municipales, es decir han hecho su negocio inmobiliario, y no han pagado las tasas por mas de 5 años“. Y en es segundo caso “las de mediación, son de vecinos así que la idea es que se acerquen al municipio y bueno, ahí se le buscará la vuelta y seguramente se evitará cualquier tipo de planteo judicial y justamente en aras de cobrar cualquier tipo de avenimiento o de convenio estamos largando un plan en el cual esas deudas pueden ser abonadas“.
Nos adelantó que el plan “no es una moratoria, pero son importantes quitas, es decir, es el 50% de quita en pago de contado; 25% de descuento en 3 cuotas; y hasta 8 cuotas sin interés de financiación así que aquel que tenga alguna duda que se acerque al municipio y será debidamente asesorado“, finalizó Papini.
Quién es Martín Papini
Martín Papini, quien anunció el plan de pagos, se desempeñaba en julio de 2020 como Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Funes. Es abogado, especializado en derecho público con formación en la Procuración del Tesoro de la Nación, y con el tiempo pasó a ocupar otros cargos de relevancia dentro de la gestión municipal y la política local de Funes.
Por qué los municipios ofrecen este tipo de planes de pago
Los planes de quita y facilidades de pago para deudas tributarias municipales, como el que anunció Papini, son una herramienta habitual de gestión financiera local: permiten a los municipios recomponer ingresos genuinos sin recurrir a la vía judicial contra los contribuyentes morosos, a la vez que ofrecen una salida a vecinos y empresas con dificultades económicas reales para regularizar su situación. La distinción que planteaba el funcionario -entre grandes deudores inversores y vecinos comunes- reflejaba una lógica frecuente en este tipo de programas: aplicar condiciones más flexibles a quienes tienen menor capacidad de pago, y apuntar con mayor firmeza a las cuentas de mayor volumen.